TULOU 314

Concurso

La Residencia Sanatorial Almirante Vierna fue inaugurada en el año 1955 y ha tenido una función pública en el ámbito sanitario desde entonces. El complejo se erigía en una zona antaño poco urbanizada de la ciudad, al término de una gran escalinata que terminaba en un anillo que funcionaba como espacio previo a lo que a lo largo de los años se ha llamado “el Pirulí”; un hito arquitectónico por su función así como su visibilidad desde gran parte de la ciudad pese al desarrollo urbano.

 

Tras el paso de los años y debido a las necesidades que el crecimiento poblacional exigía, el hasta hace poco conocido como “Hospital Xeral de Vigo” perdió a la vez que su identidad como elemento arquitectónico, su proximidad a la ciudad, convirtiéndose en una ciudad amurallada inaccesible a la gente ajena al complejo. Al mismo tiempo, la necesidad de adaptar las construcciones a las normativas vigentes y al paso de los años han creado una serie de edificios totalmente inconexos, perdiendo la imagen inicial rotunda del edificio.

 

Por ello, el proyecto se define como la recuperación de un emblema de la ciudad, recuperando ese hito urbano que es el rascacielos del Xeral y acercándolo a la ciudadanía, a través de estrategias generales que modifican los edificios que conforman el complejo.

 

Sin embargo, entendemos que recuperar el símbolo no significa llevarlo a su condición primigenia, entre otras cosas debido a la incapacidad de llevarlo a cabo por temas estructurales, si no a la reinterpretación del mismo, adaptándolo a los tiempos modernos y mejorando volumétricamente lo que a nuestro parecer nunca estuvo bien resuelto. Así, definimos dos estrategias principales de nuestro proyecto que, desarrolladas, dan lugar a una ciudad, como el propio nombre del concurso exige, que unifica la manzana:

 

- La creación de una plataforma elevada que se otorgará a la ciudad como un espacio público. Una liberación de toda la construcción innecesaria, creando un lugar de reunión y disfrute para la ciudadanía que permita la visión cercana del edificio sin la posibilidad de acceder a él.

 

- La creación de perspectivas cercanas al edificio principal, que funcionarán como entradas y filtros funcionales, y que permitirán una nueva visión completamente distinta de este hito arquitectónico en la ciudad.

Con ello, se crean nuevos espacios singulares que, sin perder nunca de vista el elemento vertical, se conforman como lugares de tránsito de gran calidad arquitectónica, inexistentes hasta el momento por medio de la demolición de edificios colindantes a la torre, creando una funcionalidad que se adapta a la perfección a las actuales necesidades de la ciudad de la Justicia, tanto de la gente ajena al complejo como de los usuarios puntuales del edificio.

 

Debido a las condiciones que consideramos actualmente de degradación del complejo en cuanto a imagen e identidad, creemos necesario reinventar la imagen de la torre a la vez que le mejoramos las condiciones internas. El tratamiento del rascacielos se compone de una nueva piel de policarbonato que atenúa el color verde actual de la torre, que a través de una doble piel comprenderá las funciones tanto de ventilación cruzada en verano como de expulsión en invierno.

 

Con ello, se comprende la totalidad del programa a la vez que recupera un símbolo de Vigo adaptándolo a su nueva funcionalidad a la vez que se le otorga a la ciudadanía.